miércoles, 31 de marzo de 2010
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Los hombres y sus creaciones es el bando del estado de cosas oculto en la mente superficial de hombres vacíos de espíritu y llenos de materia.
viernes, 26 de marzo de 2010
De mi caida... de ti.
Fragmento.
Fue algo que jamás imagine de tal forma,
Es como si me hubiera matado
Y me dio la tranquilidad y el miedo mas profundo de todos, es como haber estado en el sitio más hermoso del cosmos y alguien me apretara la garganta desde adentro, no es más que la presencia de todo un segundo de vida casi inexistente que sofoca con su estado de unión, con su rito.
Y hoy que tengo tanto de que escribir, lo frío del viento y lo seco del tiempo me obliga a permanecer quieto y sonriente ante la dicha de la muerte, y de la paz del vino sin descorchar, el rezo de otros por la bondad de mi ser, y la rabia de quienes comenzaron lo que nadie termina.
Del infierno al cielo en el mismo presente y en el mismo camino, lo clásico de estos polos es el auge de los demonios blancos y de los santos oscuros. La sangre de los anteriores es la poesía de los vencedores…
El fuerte umbral de los 7 deseos se vence ante el más elemental de todos, ante su presencia en la de otro… ¿Cuántos pasos más se darán en honor a este momento tan gloriosamente mortuorio? Seguro solo dos… los nuestros.
Puede ser que en mi estancia pasiva; el origen de mi fénix se encuentre en la pasión por un demonio. Entonces debo cuidarme la piel…… y el alma.
jueves, 25 de marzo de 2010
Estado.
Luego de la estupidez anterior, he de comentar que no creo que el coito sea lo que produzca la población humana.
Tras esta última estupidez solo se debe decir que no se diga nada, sería más puro pensar que no hay población ni generación espontanea. La paz y el bien del caos son exquisitos para quien los entiende como ajenos a lo socialmente afectado... por mi parte las exuberancia de la vida se encuentra en el conocimiento de la inexistencia de lo social como obra natural... es decir; plantarse en la situación de una caída hacia arriba con el viento hacia abajo, un estado de quietud y fuerza neutral.
jueves, 18 de marzo de 2010
De la escritura.
No puedo escribir lo que me ordenan... necesito escribirme a mí mismo... eso es posible, y evitare la reencarnación.
Siempre quise que las letras representaran el estado de cosas, pero ahora solo se que deben representar la totalidad... lo único... el espíritu... la nada.... el yo.
Expón en el viento con tu exhalación, no en lo constante de una hoja de papel, el universo te respira cuando lo respiras, el ciclo de la muerte y de la vida es la bondad de la rueda que gira en todas direcciones.
Si la verdad estuviera en la sucesión de una metodología lógica, los seres más ruines serian reyes y los poetas serian mas poetas... es decir, menos leídos o escuchados... más alejados de su cárcel y mas dentro de ella..
En el pensamiento solo nos queda esperar la muerte y el descanso de la vida intelectual... el renacimiento desde los escombros, la alquimia del logos, el fénix del conocimiento... el edén.
martes, 2 de marzo de 2010
Memoria de un momento de ti.
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domingo, 14 de febrero de 2010
El que contempla.
“Lo que escucho, ¿será acaso
el vendaval nocturno que chilla o bien
el ahorcado que lanza un suspiro desde
!Paum!
sábado, 13 de febrero de 2010
Camino.
He perdido lo que me hacia especial, lo que me gritaba, lo que le debía luego de tanto.
El poeta del ciclo anterior tiene razón en una cosa:
“Ya nadie me espera”
Ni siquiera quien no sabe lo que fui, lo que tuve.
Lo que me quitaron por mera necesidad de darme lo que merezco.
He cruzado un suelo extenso,
Un suelo de fuegos, hielos y rocas,
Y la mano extraña de ayer
me recuerda que ese suelo
lo cruzamos unidos,
y que pude tirarme al fuego,
comer el hielo total y sangrar las rocas hasta destruirlas,
para que por lo menos …
Tu llegaras hasta aquí.
Y no hay nada por aquí…
jueves, 24 de diciembre de 2009
Quimera.
Sólo la paz y su contrario se encuentran en su vientre,
Y en su mirada de sentidas formas;
Se descubre la escasez de humanidad.
Mano y garras como complejidad tan natural y común,
El peso del viento y el arrojo de soles en fuerzas animales,
La necesidad del hombre por comprender semejante fruto;
Y dicho fruto para disfrutarse dentro de si mismo en ella.
Aletazos de ironía ante la perfección de su momento de ruin juicio,
Su vacío llena la putrefacción maquillada de hombres de poca mente,
El viento que domina con humo y sin el,
La raza que desgarra con el sudor de la subversión,
El nacimiento de su ser es la muerte de un hechizo,
El ir y venir de su alma en derrotero contrapuesto a otra alma,
Su compás en pose de rezo y provocación.
La mayéutica de su acto primero es la función del retorno de su procreación y de su nacimiento, es la repetición del caos de la creación de su propio ser,
El roce que produce lo húmedo de su deseo de savia,
Como punto de imagen del momento de un parto de sabiduría encarnada.
La quimera perfecta que muere y nace sin secretos ni misterios,
Con caos y su contrario refugiado en su vientre,
Y en su sonrisa violenta y su paso malevo…
La reproducción de su nacimiento la rejuvenece…
La deshumaniza… la hace hombre el hombre,
Su nacimiento es la marca de su naturaleza,
Reprodúcelo… retorna… nace…
Nace otra vez… retorna al vientre,
Dale la sabiduría al proveedor.
Que es el único acto conciente de ambos,
Renacer en otro.
Nace… nace otra vez,
Reproduce el momento de la luz.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Como murió la filosofía de un modo bien presupuesto.
Mientras la gente luego de años y años aun festejaba la inevitable muerte de dios y la llegada de otros, y los hombres se sentían libres luego de mal interpretar la voluntad y la exhuberancia de la vida, luego de que los ancianos ancestros Shopenhauer y Nietzsche habían hecho lo correcto acabando con la formalidad filosófica y volviéndose poetas pensantes y actuantes, ya nadie sabia que hacer con el pensar Filosófico, y la sabiduría se había hecho vieja y no era fértil ni atractiva así que partió a su origen, volvió a oriente y se perdió por allá. En occidente solo quedaba la filosofía falsa, que había surgido de errores como los lógicos y el anciano Marx, y que mucho después fue alimentada por malas interpretaciones hechas de lo que los intelectuales llaman existencialismo y que solo contenía un dejo de filosofía verdadera en sus entrañas, eso dejo a la joven y atractiva nueva filosofía sin una compañía femenina, así que se unió a los hombres y se presto a ellos cual objeto de utilidad. El grupo de hombres descubrió que era fácil y que le gustaba ser penetrada y ultrajada brutalmente por cualquiera que se sintiera capaz de seguir los pasos de otros que ya le habían dejado su semilla. Este ardiente ser fue tomando un cuerpo mas atractivo para quienes solo miran un par de tetas y nalgas en la razón y cada vez atrajo mas a los viriles y deseosos pasionales de occidente.
Así que durante tiempo fue cogida una y otra vez por los pensadores de épocas venideras y, como se dijo, recibiendo algo de ellos desde niña, ocasionando estar acostumbrada a ser tomada todo el tiempo con mas y mas deseo, a veces permitía que la golpearan y le dijeran cualquier cosa que excitara las pretensiones filosóficas que la hacían explotar en ideas y nuevas corrientes con mas racionalidad que verdadera filosofía.
El lenguaje la tentaba al grado que le hacia pensar que el lo era todo, pero sentía que aun quedaba algo de uno de sus mas estupidos amantes anteriores, Frankfurt y todos sus traumas que la habían cautivado y humedecido todas sus terminales nerviosas, y recordaba sus ultimas palabras, “te cambiaremos por la sobriedad y el arte” los entupidos Judío-alemanes traumados retrasaron una cosa que a final de cuentas regreso, y con ayuda de nuevos pensadores que los siguen idealistamente llevaron a la filosofía aun momento de placer ilimitado y fatal.
Pues llego el postmodernismo y con el la unión de todos los pensamientos vanos de nuestra academia filosófica… todos acorralaron a la filosofía en una recamara, y todos empezaron a tocarla y le quitaban la ropa pero cada vez tenia mas, quizá estaba cansada de ser tomada para razones tan viles como el pensamiento posmodernista y las estupideces neofilosóficas, así que los tantos pensadores que estaban hambrientos de los placeres de la filosofía le arrancaron los cientos de trapos a mordidas y la tocaron y nadie la penetro hasta que ella lo quisiera, la tocaron por horas y ella sudaba y sudaba por el fuego que la consumía, ella quería que todos la poseyeran, estaba faltando a su integridad o lo poco que le quedaba de ella, no lo soporto mas y ella empezó a acariciar a todos los que la tocaban, les empezó a frotar sus penes a dar licor de su vagina, los emborracho a todos y los enloqueció con el olor de su humedad que le provoco su necesidad de placer, le pidió a todo ese conglomerado que la tomara, que la penetraran y ellos lo hicieron, pero todos al mismo instante; el postmodernismo en su fase mas grandiosa y asimismo estúpida; acaparo la vagina permitiendo que algunos remedos hippies entraran también por ahí, lo que quedaba de seguidores de Frankfurt y otros movimientos modernos entraron por su ano haciendo que abriera su compás y que le tronaran la columna haciéndola sentir uno de los placeres mas grandes de su vida, empezaba a pedir mas a gritos cuando los hijos de la lógica y Aristóteles le sellaron la boca penetrándola por entre los labios y aunque le reprimió un grito sintió placer que la ahogaba y la alimentaba a la vez, a los revolucionarios de estilo marxista solo les quedaron las tetas. Y la filosofía que aun quería mas, con sus manos que aun le quedaban libres se apretó las tetas una contra otra para que estos la rozaran una y otra vez por en medio de ambas, mientras le acariciaban los pezones que alimentaba los frutos de su perdida de pureza y sabiduría.
Entre tanta fricción, las terminales nerviosas de estructura filosófica antigua comenzaron a hincharse y a agrandarse provocándole un orgasmo intenso y enorme y al producirse esa reacción hizo eyacular entonces a todos lo que la penetraban, se dice que incluso algunos la penetraban por el ombligo, los oídos y que le perforaron los ojos, todos estos empezaron a venirse dentro y fuera de ella, la llenaron de la porquería que producían con sus mentes hasta que la hicieron explotar de éxtasis y placer tanto que comenzó a desvanecerse y morir con una cara rojiza y casi dormida de un placer que la lleno y mató. Al morir ella no pidió perdón ni se despidió de nadie como otros que al morir dedican sus ultimas palabras, ella solo exclamo ¡he muerto! ¡La filosofía ha muerto! ¡Traigan de vuelta a la sabiduría! A ver si cualquiera se atreve a tomarla y a darle verdadero placer! Y sollozando dijo, esa es solo para los elegidos.
Dudo que no creáis esta muerte, pues tú estuviste ahí en cierta medida, quizá gozando de su clítoris, de lo tenso de su ano o de los placeres de su boca, quizá eyaculaste fuera de ella, vives de esa suposición racional que crees una verdad, pero si no es así, si te has mantenido casto o te alejaste a tiempo de ese cuerpo perfecto, quizá tengas oportunidad de ser uno con la sabiduría. Que aunque envejezca, no muere y su clítoris siempre estará más rozado y vivaz.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Del falso clítoris del pensante.
La mujer no puede evitar cobijar un fruto aunque este nunca vaya a tener el fin predispuesto por el devenir de nuestro universo... nuestro estado de cosas.
Descubrí entonces que la forma mas propicia de sostener la mente lucida es enloqueciendo los nervios de otros, las partes blandas de un cuerpo físico y de uno intelectual…
Hacer temblar a una mujer mediante el disturbio, y poner a quebrar la voz a un ser superficialmente “mental” tienen efectos de estabilidad y lucidez en quien lo provoca, ambas a su vez dan cierta explosión de éxtasis, lo mas adecuado es hacer que ambas cosas duren lo suficiente… pues de un lado el cuerpo físico goza de ese estremecimiento, y por el otro… la mente de quien es minimizado sufre, pero ambas se convierten en un estado de lucidez y gratificación… Esto es clásico, dos opuestos creando una sola cosa, que a su vez; representa de nuevo las mismas dos… Si yo fuera un “filósofo”, lo explicaría, por suerte no lo soy, pero si no lo entiendes… probablemente seas un limitado.
El espíritu de quien piensa no se encuentra en el orgasmo que produce una contradicción provocada. Sino de quien entiende el ser como uno entre todos… quien se conoce a si mismo como exacto y pleno… nótese… exacto y pleno.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Amorfismos.
La lejanía. La lejanía convierte a un hombre en un extraño, lo vuelve ajeno, busca y convierte a otros en su pasado y en lo que se encuentra en otro lado, es un alquimista natural, excepto que nunca se convierte a si mismo en lo que era… y eso está bien. Faltaría saber si hay un bien o un mal, si estos existen el hombre tiene en la mujer un mal, en el devenir un bien y en el todo, lo que el bien y el mal no le dan.
El olvido. Este debe interpretarse como un reinicio, el reset del Supernintendo siempre se atoraba, como en la vida misma, el olvido siempre esta atorado, ¿Por qué es tan difícil reiniciar? Por que siempre ponemos los ojos en lo que no existe, el pasado y el futuro, ¿Dónde dejamos al presente? En el olvido, reiniciamos en una mentira, el ciclo humano existencial, es una mentira piadosa.
De Javier. El pensamiento lineal de nuestra academia, solo nos permite que los alumnos sean unos idiotas que asistan a clases para contra argumentar a otros idiotas, y al caer, olvidarlo es una tarea pesada, falta ver al patético hombre de anteojos y de actitud altanera que fue humillado por que el mismo lo provoco así, y aun no puede olvidarlo, cree en su conciencia que un silencio provocado es una muerte filosófica, la muerte filosófica se la dio al creer que la filosofía era así de prácticamente pendeja…. Yo digo que si…. Yo digo que no… pues di lo que quieras, esto no es filosofía….
La filosofía. Por favor, hagan algo, búsquense un trabajo, talen árboles, no pierdan su tiempo en la filosofía si creen que solo se trata de aprenderse un libro de texto, el pobre profesor que cuenta chistes solo tiene por sustento entender de una sola forma las cosas, esta filosofía que estudian no les permite pensar, por favor mátenla de un solo golpe.
El amor. Entre este y la filosofía hay una relación mas que etimológica, si quienes la estudian se dedicaran a sentir amor lo que quiera que sea, no serian filósofos meramente, pero serian menos pendejos. Ellos necesitan sentir, aunque sea por sus imbecilidades, amor, aunque esto signifique seguir siendo entupidos, representaría un regocijo para su alma, ser pendejos con conciencia.
Vamonos a Madrid a decir puras pendejadas.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Carta póstuma.
He tenido el placer de ser lo que los hombres desprecian, lo que las mujeres aman, lo que el viento estetiza, la marea de fuego de otros, la paz en brazos de alguna, la pasión en el peine de alguien que me permitió obstruir su mirada, el ideal de los chicos modernos con violencia retenida. La voz asesina de juegos retóricos, la orilla del vaso, el asesino de los que no han muerto, la idea oculta de la verdad en la explosión no buscada de una mujer, he sido el humillado vulgarmente tras humillar con la paz del artista, he sido el tacto de un pianista ocupándose del pecho de su humilde dama de compañía, he sido todo lo que he leído y he olvidado, he sido lo que me causo nausea y lo que la detuvo, soy el escuchante de los que no quieren decir nada, soy ahora; la pasión de la semilla que ha quedado en el centro de la tierra para repartirme en el todo como fuente de vida.
¿Cuantas cosas dijeron los existencialistas que no estuve dispuesto a seguir? No lo se… pero algo es cierto y estoy dispuesto a comprobar, si es estrictamente necesario, cada hombre elije su muerte, de una u otra forma hemos elegido morir los que estamos muertos, unos han decidido cortar por el hilo de la fatalidad y el bien vulgar, otros lo hemos decidido solo cerrando los ojos y olvidando que el mundo de hoy tiene las soluciones a todas las cosas, o peor, nos han olvidado, por que es normal que tengas esos deseos de tranquilidad, los padres y las madres le quitan la importancia a la fatalidad de la elección descuidada para su percepción propia. No me duele la indiferencia voraz del sentimiento material ajeno, creo que cumple con la naturalidad de la supervivencia humana, ahora lo digo; naturalidad de la supervivencia humana, naturalidad de la pasión absurda de vivir para otros y ser lo que otros deciden. Puedo decir en este momento que la nausea soy yo y la mas grande de todas las ratas, ambos al mismo tiempo; y en todos los tiempos somos la voracidad y la paciencia del comer por mera costumbre y mera racionalidad excesiva.
No he de sentirme un samurai por este acto y decir que he decidido: morir y no vivir, las éticas menos éticas me han trasformado en un farsante, en un violento sentir perdido, el hipo vuelve, quizá mas fuerte que nunca, este dolor no lo sustituyo por nada, es un dolor de demencia, es una fuerza oculta en el centro de mi cuerpo que me pide que algo salga como fiera despidiéndose de una jaula de adamantium, el vaso de agua ya no oculta el sentimiento de rebote en mi longitud vertical. Ya no es tiempo de quejarme, ya decidí que todos se olvidaran de mí para que me dejaran morir y he de cumplir con eso, he de vestirme de traje falseado, he de ponerme de punta en lo frío de una cama de acero y de ser el chiste perdido de la convicción acabada. Basta con el rebote, no lo soporto mas, es la fiera que ha de romperse el esqueleto por salir y recordarme que me ha vencido tras elegirlo así. Mejor en pie morir.
Tranquilidad, lo peor, sientes como si la tormenta aun no comenzara, he de esperar, no me queda mas, pareciera que no hay vuelta atrás, solo el rescate oportuno que solo pertenece a los filmes mas cotidianos, filmes de pacotilla. He grabado en mi memoria los recuerdos que he de tener en mente cuando los últimos latidos estén llevando su cuenta regresiva, cuando por fin regrese el corazón por la boca y lo escupa como semilla de aguacate en el guacamole del cumpleaños de mis 3 hermanos.
La cabeza es una fuente de dolor instrumental, es una incisión en el cráneo mismo, un fractal auto flagelante, una visión profunda del acto de la subversión del cuerpo maquinado para dejar de funcionar como esta preestablecido, como lo natural manda. El acto estilizado de la moral contra el estilo puro del sentimiento de la necesidad de no necesitar mas nada. La tembladera de mi pulso es la abominación de mi yo juzgado, soy el esclavo de el peso que tiene el ángel dibujado en un plato político.
No es miedo, es la determinación de un estado de cosas volteado de su primera impresión retirada del viento flaco de un sitio tibio, arrancado de su voluntad. Soy la voluntad en si, la voluntad es, filosóficamente hablando, el acto de no hacer, y no hago, ni soy ni estoy, voluntad susurra el viento en su lenguaje de besos y roces.
Si esto ha de desocultarse debe ser pronto y el tiempo, que no es, no espera, a que diga las palabras del poeta español que han de vestir mi epitafio secular, solo he de decir que la elección de la muerte es tan propia como la del desayuno, como cuando decidí hacerme del amor de mi vida, como cuando decidí ponerla entre mi sudor y el fuego, como cuando encontré en ella la soltura de una diosa frente a un paraíso de sueños y de alientos desparpajados, como cuando decidí que había hecho lo correcto por estar, ahora decido no estar y ponerme a los pies de las circunstancias y de las ironías del pensar vulgar de las academias.
Hoy la muerte es y mañana el amanecer de otros y otros, estorbando al paso de los siete huecos rellenos. Mañana seré parte de aquellos y también de los otros, mañana seré el viento que sensualiza el rostro de la miel. Decidí aprovechar la unidad para fractalizarme de manera eterna… para ser… uno.
Bailaré con la mística.
martes, 2 de diciembre de 2008
El ser para sí
El ser para sí.
Se debe comenzar por decir que él para-sí tiene un arduo trabajo de lenguaje, por ser estudiado desde un punto Metafísico y ontológico, por eso he de basarme fundamentalmente en La Fenomenología del espíritu de Hegel y en El Ser y la Nada de Jean Paul Sartre, aunque debo mencionar que a mi interpretación este tiene mucha influencia de aquel a lo largo de su obra aunque las contradicciones entre uno y otro sean lo mas notorio en una lectura superficial. Esto es entonces una breve síntesis de los conceptos: Negatividad, La nada y el ser para-sí entre estos 2 autores.
Cuando Jean Paul Sartre (1943) habla de la nada; comienza por las negaciones, mencionándolas como la fuente de prueba de existencia de todos los seres que en un momento dado no son en-si, explícitamente se refiere a que hay seres que por medio de un acto judicativo negamos, pero de tal manera que no negamos su existencia dentro de un universo físico existencial, sino que lo creemos fuera de una realidad momentánea, una realidad existencialmente inmediata digamos. Básicamente tenemos la idea de que las cosas no pueden dejar de existir por razón de que no las tenemos dentro de nuestros sentidos, esto no nos comprueba el no-ser de las cosas, sólo nos muestra una visión noemática de los seres que en nuestra capacidad humana, dice Sartre, estamos esperando; pues de no esperarlos, no habría negación.
La negatividad (la negación) contiene entonces; cierta carga de conciencia y de existencia, y de ahí, según Sartre inspirado en Hegel, se deriva la existencia del ser para sí, o como menciona a su vez el mismo Hegel (1807) en la fenomenología del espíritu “la negatividad no se aprehende aquí como movimiento del proceso (de certeza), sino como unidad aquietada o simple ser para sí. Se manifiesta más bien como aquello por medio de lo cual la cosa se opone al proceso y se mantiene en sí como indiferente frente al proceso”.
Pero la nada dentro del ser en Jean Paul Sartre toma un camino, por su corriente filosófica digamos, más práctico y existencial, aunque no menos complejo, pues aleja al ser de sí para poder hacerse consciente de sí mismo, el ego se ve distanciado de sí para ser a su vez presencia de si, luego, la nada se hace de esa distancia que no existe más que en un plano metafísico, la nada es la conciencia que nos permite vernos como objeto existente. Textualmente Sartre (1943) afirma que “el ser para sí es el ser que se determina a sí mismo a existir en cuanto que no puede coincidir consigo mismo”.
Lo que trato de exaltar en este discurso es que en ambos autores, aunque por el lado de Sartre se enfoque más al género humano, se habla de una separación de la esfera del yo propio, es decir la negación como base de la conciencia, hace pensar que la nada es una forma metafísica que podría unir lo físico con lo trascendental pues estos autores toman la nada como algo meramente verdadero; afirma Hegel (1807) “La nada, considerada la nada de aquello de lo que proviene, sólo es, en realidad, el resultado verdadero, es, por esto, en ella misma, algo determinado y tiene un contenido” en este punto Sartre difiere en cierto sentido, en cuanto a que Hegel, “hace pasar el ser a la nada” (Sartre, 1943) porque para él, el no-ser no es ser, o más bien la nada no es. Menciona que la nada está sostenida y condicionada por la trascendencia.
De cierta manera habría que entender cuáles son los límites dentro de cada uno de los autores, pero debido a que no queremos encontrar la trascendentalidad de una manera pura, es preferible continuar buscando la facticidad metafísica del para-sí, basándonos en su origen; la Nada. Como ya vimos, la nada viene de la negatividad y en Hegel esta negatividad es el ser para-si, o por lo menos representan el mismo grado de conciencia y forman una parte fundamental en el devenir del absoluto Hegeliano. Se debe mencionar que para Hegel el absoluto (dios si quiere llamarse de esa manera) sólo puede entenderse como un devenir dialéctico que cambia y cambia constantemente. Pero anoto aquí que hago referencia al método Hegeliano porque esa misma formula la usa para la mayoría de los tópicos de la fenomenología del espíritu. Incluso manejando de manera ascendente la escala filosófica de Hegel: Autoconciencia, la razón, el espíritu, religión y al final el saber absoluto, siempre se exalta la nada y el para-sí de las cosas que son objeto del estudio filosófico, que para Hegel esto no es más, de igual manera, que un camino conciente, digamos, que lleva un devenir dialéctico ascendente al saber absoluto en sí, a lo que me dirijo es a mencionar que para llegar al conocimiento máximo, por ser como ya se dijo, una ascendencia dialéctica se debe comenzar por lo que llama la autoconciencia, y es de la nada y luego del para sí, de donde se consigue el primer estado, de este a su vez se obtiene el “filosofar natural” (Hegel 1807) que aunque aparentemente trivial lleva a un conocimiento elevado, por ser un saber intuitivo; que para mi percepción, el estar acompañado de intuición, en un sentido puramente filosófico, ya que está siendo parte de lo absoluto en cuanto que es parte de un devenir que nos ofrece un conocer noemático y noético.
Seguido de esto; la nada viene como un sustituto metafísico más trascendental incluso que la conciencia, porque de alguna manera es proveniente de la misma nada. La nada entonces es un menester filosófico, pero en un sentido puro, pues la hemos hecho ver como algo trascendental, en cuanto que de ese estado “superior” se sostiene. No hay forma de pensar que la nada no existe, aunque como mencione antes Sartre la toma como un no ser, es algo que existe dentro de un ser consciente, y como ya se dijo alejado de sí para a su vez comprenderse como ser existente. Heidegger (1927) en ¿Qué es la metafísica? Se plantea una pregunta. “¿Pero qué es la nada? ¡Cuán fácilmente podríamos responder a esta pregunta! La nada es simplemente lo contrario del ser. Y como el ser es pensamiento o acción moral o arte, la nada es todo lo que no es pensamiento, lo que no es vida moral, lo que no es arte.” (Heidegger 1927) entonces la nada es lo que no es un ser, pero esto no lo toma por inexistente sino por mera trascendencia, incluso el mismo Heidegger en este texto nos remite a la idea de que ni siquiera la ciencia niega la existencia de la nada puesto que la rechaza, y al rechazarla admite su existencia en tanto que es objeto del no estudio científico.
Aunque en la fenomenología del espíritu pareciera que el término para sí es una muletilla puesto que lo ves a lo largo de todo el discurso, esconde un sentido puramente filosófico el cual no lo imagino fuera del devenir del absoluto, puesto que como le hemos venido viendo se presenta como el inicio de la conciencia y la razón, para avanzar aun mas en este sentido, tomando la parte de la autoconciencia y la certeza de sí mismo en Hegel, nos explica que la negatividad que sale del en sí, es un retorno del consciente hacia el ser, de tal manera que al ser conscientes y, a su vez, negativamente en sí, nos encontramos dentro de una esfera la cual se hace consciente de sí misma no desde su núcleo sino de su exterior que es interno a sí mismo, y retomando a Sartre la nada en este caso sería eso que está dentro de la distancia entre el ser en sí y él para sí, dentro de la lógica clásica tal vez, podríamos decir que entre 2 seres en este caso el en sí y él para sí, no puede haber otro ser, por esta razón probablemente es que la nada aparece partiendo esa realidad metafísica entre el en sí y él para sí. Luego entonces la nada proviene de una negatividad inscrita en el ser en sí en el devenir dialéctico hacia lo que pareciera el asenso hacia una conciencia autoconsciente la cual explica al ser para sí como receptáculo de sí mismo por no ser en sí mismo una sola cosa, o más bien no estar en un plano único consigo mismo como un ser solido y fuera de la dualidad de la separación de los seres en sí y para sí.
Cuando pienso en metafísica necesariamente entiendo algo que no es físico, pero que a su vez entiende y controla lo físico, refiriéndome a control como una voluntad libre sobre el plano existencial, en Hegel tomando un sentido basado en la idea del estoicismo explica esta libertad con la afirmación de que la conciencia es la esencia, de alguna manera puede ser posible que haya que existir primeramente antes que ser esencia, de ahí explicaríamos la idea de Sartre de que la existencia precede a la esencia en un sentido que aludiría a la libertad, pero en este caso no es necesariamente la libertad existencial o de los actos triviales o superficiales, sino que metido a un sentido aplicado de este que es un texto fenomenológico, el ser y la nada, tiene una connotación mas trascendental quizá que en lo que pudiera expresar en un texto como el existencialismo es un humanismo por ejemplo, de manera que en este caso la libertad de la que Jean Paul Sartre en esta obra habla y equiparándola con lo que Hegel entiende por libertad, se trata de la manipulación por medio de los seres autoconscientes, de lo físico; explícitamente sería que por medio del para sí, el ser modificara las masas existenciales con la certeza de una perfección e incluso con la idea de la emancipación hacía lo absoluto.
Probablemente hasta en lo más simple de lo mas cotidiano se encuentre un valor metafísico incluso en lo menos espiritual de los actos que se manifiestan por medio de la materia, aunque para Hegel, la libertad es aún más reflexiva, nótese que la libertad llega al ser por medio de la nada… el ser para sí, y menciona que “ la libertad de la autoconciencia es indiferente con respecto al ser ahí, por lo cual ha abandonado también libremente a este y la reflexión es una reflexión duplicada” (Hegel 1807) Hablando ya en un plano más humano es decir haciendo que la metafísica sea algo práctico o como lo propuse anteriormente algo por encima de lo físico que controle y haga consciente de si mismo lo físico, esto comenzaría a parecer una forma de percibir espiritualmente el mundo en tanto que somos seres espirituales, por tanto autoconscientes, llenos de razón y tendríamos un sentido que nos conectara con cierto absoluto en referencia a Hegel o con el ser de los seres en Sartre, de tal manera que cualquier acto físico tendría, por medio del para sí, una conciencia predecesora de sentido metafísico o de un grado mental elevado.
Para terminar este tratado, debo sólo aclarar las ideas centrales, que quise tomar de los autores tratados a lo largo del discurso. Propongo la negatividad como lo ajeno al ser en sí, al ser físico, de manera que la negatividad es decir lo contrario a lo esperado por el ser mismo, crea un espacio entre el ser y su conciencia pero en esta idea se crea la Nada. De la Nada se obtiene un espacio metafísico u ontológico el cual permite separar al ser en dos formas, el en sí y el para sí, la nada entonces es eso que existe como distancia físicamente nula entre el ser y sí mismo.
Luego de estos explicados anteriormente se produce el ser para-sí que es el ser autoconsciente, pero por ser autoconsciente se encuentra alejado de sí mismo, esto se explica en base a que se puede notar a sí mismo como ser existente pero por la razón misma de no coincidir consigo mismo. Si fuera un ser que dentro de sí mismo se notara como existencia resignada, sería un ser en sí y para sí al mismo tiempo. Para Sartre este ser, sería dios, en tanto que se produce y conoce a sí mismo sin la nada… y luego de ese proceso fenomenológico que si este autor la idea de un ser completado por sí mismo, es meramente imposible.
Bibliografía.
Gadamer, H. G. 2000, La dialéctica de Hegel, Ed. Cátedra.
Hegel, G.W.F. 1807(1985), Fenomenología del espíritu, Ed. Fondo de cultura económica.
Heidegger, M. 1927, ¿Qué es la Metafísica? Versión Electrónica Weblioteca del conocimiento.
Sartre, J.P. 1943 (2006) El ser y la Nada, Ed. Losada.